Lorena Mal (n.1986, Ciudad de México)

'El trabajo de Mal combina medios heterogéneos como sonido, video, escultura, fotografía, y performance, abordando a la imagen y el sonido como herramientas de investigación y poducción para cuestionar sistemas de conocimiento que fundamentan las percepciones lineales y autoritarias de la historia y de lo político, visiblizando e incluso desatando contradicciones internas de dispositivos de poder.' -Andrea Ancira, curadora e investigadora.

Exhibiciones y proyectos recientes incluyen instituciones como Museo de Arte Moderno, CDMX (2022); Centro Cultural Tlatelolco, CDMX (2021); Biobat Artspace, Brooklyn Army Terminal, NYC (2021); McColl Center for Arts+Innovation, Charlotte NC (2021); Museo Amparo, Puebla (2020); ESPAC, CDMX (2019); Palazzo Grassi, Venecia (2019); Skowhegan NY, New York (2019); Museo ExTeresa, CDMX (2018); Laboratorio Arte Alameda, CDMX (2018); Armory Center for the Arts, California (2017); Meinblau, Berlin (2016).

Ha sido becaria del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes FONCA (2018/2016/2011); 1er premio del Concurso Internacional de Video y Arte Electrónico Transitio (2013); beneficiaria del Programa de Investigación y Producción en Arte y Medios PAPIAM (2012); y alumni de residencias como McColl Center for Arts+Innovation (2021); Skowhegan School of Painting and Sculpture (2016); BB15 (2016); Casa Wabi (2015); ArtHub Abu Dhabi (2015); Cité Internationale des Arts (2014); y Museograbado (2011), entre otras. Estudió en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado "La Esmeralda", Instituto Nacional de Bellas Artes, México. Vive y trabaja en la Ciudad de México.

[ESP] Andrea Ancira/Lorena Mal, Tú de mi yo de ti, 2021 (fragmento)

AA: Hace unos días me preguntaba ¿cómo podríamos estar presentes lxs unxs con lxs otrxs a través del tiempo, el espacio y la diferencia? ¿cómo reimaginar nuestra presencia en este planeta? Pensaba que entre las infinitas formas que existen de practicar la presencia, una muy importante para mi tiene que ver con “hablar cerca” (speaking nearby- Trinh T. Minh-ha) en lugar de “hablar acerca” de algo, es decir, situarme ya no frente al mundo sino entre las cosas y los seres humanxs y no humanxs, ¿Cómo se articulan la presencia y la duración en tu trabajo y en tu vida, en el día a día?

LM:Entiendo la presencia como algo esencial en mi vida y en mi trabajo, como estar plena y atenta. Siento que la presencia es también permitirles vida a las cosas, a las imágenes, a los sonidos, a las amistades, al hacer, es estar ahí atenta para escuchar y ensayar una respuesta, abrir un diálogo.

En el presente suceden muchas cosas si les das espacio, desde cómo el día a día se negocia y se desenvuelve una intención de hacer algo más que otra cosa, hasta cómo eso nos va llevando hacia un futuro posible desde esas intenciones, desde lo que se puede tocar que pide cuidado y revela límites. La duración está siempre articulada así, porque habla del ritmo de cada cosa en ese fluir, y ese ritmo muchas veces es propio (y hasta en lo propio siempre es múltiple!) y otras es social, biológico, geológico, político, climático o plástico; con mi trabajo imagino la duración como entrar en ritmo con algo aunque eso a veces significa tener que escalar a una voz y a una dimensión/formato aprehensible para mi, para entablar una relación.



AA: En mi escucha de “Walking and Falling”, Laurie Anderson habla de la imposibilidad de acceder a algo o a alguien a pesar del deseo y la búsqueda. Hay una imagen particular que evoca la canción en la que esta encrucijada, que nunca es lineal, entre deseo y búsqueda se vuelven camino y caída, posibilidad e imposibilidad, simultáneamente: You're walking. And you don't always realize it, but you're always falling. // With each step you fall forward slightly. And then catch yourself from falling. // Over and over, you're falling. And then catching yourself from falling. // And this is how you can be walking and falling at the same time. Dicha imagen me hace pensar en el camino del archivo y la memoria. Siempre que los caminamos estamos caminando al filo de la posibilidad y la imposibilidad ¿no crees? ¿Cómo ha sido tu andar en el archivo?

LM: Me gusta esta forma de pensarlo como un caminar en el borde y, desde cómo articula el caminar Laurie Anderson, dejarnos caer y sostenernos de nuevo; me hace recordar también lo que me platicaban Andrés González y Rita Ponce de León sobre Nanao Sakaki, un poeta japonés que apenas murió en 2008, que hablaba sobre el caminar como poner en relación el territorio y la imaginación. Diría que mi andar con el archivo ha sido familiar. Mi encuentro con archivos es una consecuencia de dejarme seguir hilos de cosas pasadas sin saber a donde me llevan, eso me ha llevado a preguntarme sobre mi propia memoria desde un lugar tanto íntimo como político y ahi me da para caminar bastante, especialmente cuando encuentro vacíos y omisiones de lo que escapa a los registros o lo que está en los bordes de lo perdido.

Creo que he caminado con el archivo como forma de encontrarme en el mundo desde la posibilidad, en esos vacíos que abren espacio a otras historias -otras vidas- que pueden escapar a una visión antropocéntrica para cohabitar también con el pasado de lo vital de materiales, de sonidos, de otros seres y gestos y sus tejidos con el mundo; mi hacer con el archivo me ha llevado a reconocer estrategias de acción, especulación y curiosidad que nutren también cómo camino mi propia identidad hacia encontrar hogar no sólo en la certidumbre, como un acto de cuidado, de multiplicidad y sobre todo, especialmente cuando tengo que construir un archivo que no existe en ningún registro, han sido excusas para abrir formas de colaboración, apropiación y recuerdo activo con personas igual de interesadas en escuchar, donde los archivos se vuelven algo vivo que despierta, más como sujetos que como objetos/documentos; son estas cosas del pasado (o del futuro también? el futuro que podemos proyectar con ellas) que hablan, pero nunca hablan solas, y es cómo las acompañamos.



AA: La escucha es una práctica que va más allá de la capacidad normativa de oír, es un espacio que puede ser transformador y muchas veces implica paciencia, una disposición para sintonizarnos con algo más allá de nostorxs así como hacernos cargo de nuestras propias frecuencias. ¿Cómo interviene el pulso de la escucha en tu investigación? ¿Qué escuchas, cómo escuchas, desde dónde escuchas?

LM: La escucha es la base misma de cómo investigo: es querer recibir al mundo con apertura, dejar ir y escuchar más allá del oído como planteas, reconocer desde el cuerpo una política de los sentidos, que escuchamos desde un lugar, desde un tiempo y desde los huesos o la piel o los ojos. Me propone hacerle otras preguntas a la imagen y a lo que veo, así como me ayuda a desarticular y resignificar otras sensibilidades. Para mi es una herramienta de investigación que ejercita mi imaginación y atención desde el asombro y las emociones, que me conecta y me hace confiar (o desconfiar) para moverme desde una dimensión no intelectual, a veces sumamente abstracta e ininteligible, pero sí muy palpable.

Para coexistir es esencial escuchar. Es en sí un acto de desafío sobre discursos de poder y muerte, por eso mismo, porque te enseña a dar tiempo, a ver diferente, a no separar, a convivir con la contradicción, con la incompletitud y a encontrarte con lo vivo que está todo aunque no sea visible, que es como reconocer lo vivo en lxs otrxs que se sienten implicados en lo propio porque literalmente resonamos juntxs desde el pecho o el estómago o la punta de los dedos. Me permite dejar entrar el mundo desde esa dimensión adentro-afuera, crítica e innegociable y al mismo tiempo me permite reconocer mi voz. Y así, ir poco a poco investigando, hablando un poco más fuerte y caminando a un pulso que a veces responde sin mi control.



Lorena Mal (b.1986, Mexico city)

Lorena Mal is an artist based in Mexico city that grounds her work on research and interdisciplinary dialogue using sound and image as tools of investigation, production and collaboration.

In her work she combines archives, drawings, scores, performance, sculpture, installation and film, as forms that connect visual arts, music and material history to propose spaces to disrupt linear narratives of time, memory and fixed systems of knowledge, opening plural and intimate ways of relating with the past and the possibilites of a common future, where the dynamics of presence, perception, and embodiment (fugitive gestures, threshold images and unquiet records) work as fundamental elements to engage with the present.


Some recent solo projects and exhibitions are 'Witness Trees' at Smith Gallery, NC (2022); Songs of plain river basey valley, Centro Cultural Tlatelolco, CDMX (2021); 'Temporal', Museo Amparo, PUE (2020); Replicas: Notes on material history', ExTeresa Arte Actual, CDMX (2017); Concrete: Turning something invisible into matter, Meinblau, BE (2016), and ‘Concert for bells (1500-2015)’, a concert for 60 musicians playing at 12 colonial bell towers at the Historic Center of Mexico city.

She has shown her work at venues as Museum of Modern Art, CDMX (2022); Centro Cultural Tlatelolco, CDMX (2021); BioBat Artspace, Brooklyn Army Terminal, NYC (2021); McColl Center for Arts+Innovation, Charlotte (2021); Museo Amparo, Puebla (2020); Palazzo Grassi, Venecia (2019); ESPAC, CDMX (2019); Skowhegan NY, New York (2019); Laboratorio Arte Alameda, CDMX (2018); Armory Center for the Arts, California (2017); IAGO, Oaxaca (2012), among others. She has been recipient of the National Fund for Culture and Arts FONCA (2018/2016/2011); 1st prize award of the International Competition of Video and Electronic Arts (2013); recipient of the Program for Production and Research of Arts and Media PAPIAM (2012); and alumni of residencies as McColl Center for Arts+Innovation, Charlotte (2021); Skowhegan School of Painting and Sculpture, Maine (2016); BB15, Linz (2016); Casa Wabi, Oaxaca (2015); ArtHub Abu Dhabi, Abu Dhabi (2015); Cité Internationale des Arts, Paris (2014); and Museograbado, Zacatecas (2011). She studied a BFA at the National School of Painting, Sculpture and Printmaking "La Esmeralda" of the National Institute of Fine Arts in Mexico and an MFA in Film Studies at the National Autonomous University of Mexico. She lives and works in Mexico city.


[ENG] Conversation between researcher, editor and curator Andrea Ancira and artist Lorena Mal. Tú de mi yo de ti, 2021 (fragment)

Full conversation with Andrea Ancira-Lorena Mal: https://mujeresartistasenred.blogspot.com/2021/11/andrea-ancira.html

Full conversation with Lorena Mal-Andrea Ancira: https://mujeresartistasenred.blogspot.com/2021/11/lorena-mal.html

AA: Some days ago I was asking myself, how can we be present with one another through time, space and difference? how to reimagine our presence on this planet? I thought that between infinite ways to practice presence, one that is very important to me has to do with "speaking nearby" (Trinh T. Minh-ha) instead of "speaking about" something, what I mean, is to stiuate myself not in front of the world but among things and human and non human beings, how does presence and duration articulate in your work and life, in your day by day?

LM: I understand presence as something essential in my life and in my work, as being whole and aware. I feel that presence is also to let life go through things, through images, through sounds, through friendship, through making, it is attention to listen and rehearse a response, to open a dialogue.
In the present time, many things happen if you give them space, as in how the day after day is been negotiated and unfolds into intention of doing something rather than other thing, to how that leads us to a possible future from those intentions, from the things that can be touched and ask for care and reveal boundaries. Duration it's always articulated, because it speaks about the rhythm of each thing in that flow, and that rhythm is many times our own (and even in our own it's always many!) and others it is social, biological, geological, political, atmospheric, or plastic; with my work I think of duration as synchronizing into a rhythm with something although that means sometimes to scale to voices and dimensions/formats that are aprehensible to me, to enable a relation.


AA: On my listening of “Walking and Falling”, Laurie Anderson speaks of the impossibility to access something or someone despite the desire and the search. There is a particular image that the song evokes in which that crossroad, that is never linear, between desire and search become the path and fall, possibility and impossibility, simultaneously: You're walking. And you don't always realize it, but you're always falling. // With each step you fall forward slightly. And then catch yourself from falling. // Over and over, you're falling. And then catching yourself from falling. // And this is how you can be walking and falling at the same time. Such image makes me think in the path of the archive and of memory. Everytime we walk them we are walking in the edge of possibility and impossibility, don't you think? how has your walking with the archive been like?

LM: I like the thought of it as walking on the edge and, from how Laurie Anderson articulates walking, to let us fall and hold ourselves again; it makes me rememeber what Andrés González and Rita Ponce de León where telling me about Nanao Sakaki, a japanese poet that died not so long ago in 2008, that spoke about walking as a way to relate territory and imagination. I would say that my walking with the archive has felt familiar. My encounter with archives are a consequence of feeling comfortable with the things that seem forgotten, I like to follow traces without knowing where they will get me, and that practice of attention has lead me to ask myself about my own ways of remembering from an intimate and political stand that gives me a lot to walk for, specially when I find voids and omissions that escape records and what its on the edge of being lost or just ignored as non relevant for a coherent narrative.
I think I have walked with the archive as a way to find myself in the world as possibility, in those blank spaces that open room for other stories -other lifes- that can escape anthropocentric visions and let me co-inhabit with the world as a vitality of materials, sounds, and other beings and gestures that weave the world; my doings with archives had led me to recognize strategies for action, speculation, and curiosity that also nurture how I walk with my own identity to find home not only in what is certain, as an act of care, of multiplicity and above all, specially when I have to build archives that didn't existed before in any record, they had been excuses to open ways of collaboration, de-appropiation (making common) and active memory-making with people that are interested to listen as well, where archives are something that wakes up and becomes alive, more like subjects than as objects/documents; they are this things from the past that survived (or the future as well? maybe the future that we can project with them) that still talk, but never talk alone, and is how we give them company.


AA: Listening is a practice that goes beyond the normative capacity of hearing, it is a space that can be transformative and many times requires patience, a disposition to sintonize ourselves with something far away from us as well as making us responsible of our own frequencies. How does the pulse of listening intervene in your research? What are you listening, how are you listening, from where are you listening??

LM: I consider listening as the very basis of how I research: it is about wanting to welcome the world with opennes, to let go and to listen beyond the ear, recognize with the body, that I listen from a place, from a time and from the bones or skin or eyes, it proposes me to make other questions to the image and what I see, it helps me as well to disarticulate and resignify other sensibilities. For me it is a tool for research that exercises my imagination and attention through wonder and emotions, it connects me and makes me trust (or distrust) to move on a non intellectual dimension, sometimes really abstract and unintelligible, but surely palpable.
To coexist is essential to listen. It is in itseld an act of defiance over power and death discourses, because of that, it teaches you to give time to things, to see differently, to not separate, to live together despite contraction, despite incompleteness and to encounter how alive is everything even tho it could be non visible, which is to recognize the life of others that are implicated in your own because we literally can resonate on the chest or the stomach or the finger tips. It allows me to enter the world from a inside-out dimension, critical and non negotiable and at the same time it allows me to recognize my voice. And so, investigate little by little, speaking a little bit louder and walking with a pulse that sometimes responds without my control.